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Fumar marihuana es especialmente perjudicial durante la adolescencia

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Las personas que comenzaron a fumar marihuana en la adolescencia sufren un deterioro cognitivo que las lleva a tener un coeficiente intelectual ocho puntos por debajo de la media. Unos perniciosos efectos que no son reversibles en la edad adulta, aunque se abandone el consumo. Estas son las principales conclusiones de un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, refutando así los falsos argumentos que minimizan sus consecuencias físicas y psicológicas.

Durante los primeros años de la adolescencia el cerebro todavía sigue desarrollándose, por lo que los daños neuronales derivados del consumo de esta droga son mucho más acusados. “La marihuana no es inofensiva, como se intenta hacer creer, especialmente entre los adolescentes”, advierteMadeline Meir, directora del estudio y profesora de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte.

“Dejar de fumar no es suficiente para restablecer plenamente las capacidades intelectuales, en las que no intervienen negativamente otras drogas como el alcohol o el tabaco”, explica Meir. Por contra, según este mismo estudio, los fumadores que se inician en la edad adulta no sufren esta significativa reducción del coeficiente intelectual.

Fumar marihuana es especialmente perjudicial durante la adolescencia


Mayor fracaso escolar y profesional

El estudio se ha publicado en medio de un contexto en el que la despenalización de la marihuana en Estados Unidos cuenta con el apoyo récord del 50% de la población, según el último sondeo de opinión realizado por Gallup. Unos datos que podrían animar al presidente Barack Obama a enarbolar la bandera de la legalización de cara a las elecciones, por lo que estos investigadores confían en que los resultados del estudio sirvan para disipar estas posturas y “animen a promover más políticas para prevenir su consumo”.

Otros de los problemas derivados del consumo de cannabis, que son extensibles tanto a adolescentes como a adultos, tienen que ver conproblemas de atención y memoria a corto plazo, según coincidieron en señalar los familiares de los fumadores en una serie de entrevistas en profundidad. Además, la disminución de ocho puntos de media en el coeficiente intelectual, los hace descender de un nivel en el que se mueve el 50% de la población a otro en el que tan sólo está representado el 29% de los individuos (con las puntuaciones más bajas).Dejar de fumar no es suficiente para restablecer las capacidades intelectuales

"Las personas que han perdido ocho puntos de coeficiente en la adolescencia estarán en desventaja durante toda su vida con respecto al resto de personas de su misma edad”, explica Meier, pues este índice puede ser determinante a la hora de acceder a ciertas carreras universitarias o a un buen puesto de trabajo. De hecho, los participantes con un coeficiente más alto contaban con un nivel educativo y de ingresos más elevado que el resto. Además, los investigadores añaden que “tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades coronarias, alzhéimer, e incluso muerte prematura”.

Una investigación de cuatro décadas

Para la realización de esta investigación, que se prolongó durante casi cuatro décadas, se tomó una muestra de 1.037 individuos nacidos entre los años 1972 y 1973 en la ciudad neozelandesa de Dunedin; tanto fumadores como no fumadores. A estas personas se les hizo un primer test de inteligencia a la edad de ocho años, cuyos resultados se compararon con otros posteriores cuando cumplieron los 38. Una edad con la que las personas que habían fumado en la adolescencia todavía presentaban serios síntomas de adicción a la marihuana.

El cinco por ciento de los participantes en el estudio habían consumido esta droga, al menos una vez por semana, durante su juventud. Para obtener los resultados, estos individuos fueron comparados con el resto de participantes, tanto en términos de coeficiente intelectual como de otros factores vitales y relacionados con la salud, que se completaron con entrevistas a sus seres queridos. La relevancia de esta investigación es que se trata de la primera que diferencia las capacidades cognitivas de los individuos antes y después de introducirse al consumo de marihuana. “Ahora podemos afirmar que no es el simple hecho de fumar lo que provoca daños psicológicos, sino el hecho de fumar desde la adolescencia”.

Una de las investigadoras del estudio, la profesora en Psiquiatría del King’s College of London, Terrie Moffitt, llegó a afirmar al diario británico The Guardian, que “los resultados demuestran que el consumo de cannabis es bastante seguro en términos cognitivos para los adultos, pero muy perjudicial para los adolescentes”.

Última actualización el Martes 04 de Septiembre de 2012 19:09
 

La escuela más dura del mundo

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Los padres trabajan en la escuela más dura del mundo: la escuela de  crear personas. Como padre/madre usted es el consejo escolar, el  director, el profesor, el conserje? Se espera que sea usted experto en  todas asignaturas de la vida. Existen pocas universidades que le  enseñen su trabajo, y por lo general no hay acuerdo entre los  diferentes currículum que se siguen; lo mejor, es que lo fabrique  usted mismo. Su escuela no cierra en vacaciones, no hay días de  permiso, ni festivos, no hay promociones internas, ni siquiera un  salario mínimo. Está de servicio o al menos con un teléfono de  contacto 24 horas al día durante 365 días al año por cada uno de los  hijos que tiene menores de 18 años. Además de esto, se tiene que  manejar con una administración en la que suele haber dos líderes, con  sus trampas y desacuerdos. Dentro de este contexto usted debe llevar a  cabo correctamente su trabajo de crear personas. Estoy convencida de  que ésta es la tarea más dura, complicada y estresante, y que más  sufrimiento genera del mundo?.
 
 
 
Virginia Satir

Última actualización el Miércoles 25 de Julio de 2012 18:06
 

El Trastorno Explosivo Intermitente afecta a uno de cada doce adolescentes

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El Trastorno Explosivo Intermitente afecta a uno de cada doce adolescentes

Fuente: ElConfidencial.com

El Trastorno Explosivo Intermitente afecta a uno de cada doce adolescentes


Cerca de dos tercios de los adolescentes estadounidenses han experimentado, alguna vez en su vida, un ataque de rabia violento, con destrozos a la propiedad o agresiones a otras personas. Según un nuevo estudio de la Harvard Medical School, estos graves ataques son mucho más comunes, al menos entre los adolescentes americanos, de lo que se creía anteriormente.

El estudio, basado en una encuesta nacional realizada cara a cara con 10.148 adolescentes americanos, muestra cómo cerca de dos tercios tienen un historial de ataques violentos. Además, se ha puesto de manifiesto queuno de cada 12 jóvenes (casi seis millones) cumple los criterios para ser diagnosticado con el Trastorno Explosivo Intermitente (TEI), un síndrome caracterizado por persistentes ataques de rabia incontrolados y desproporcionados respecto a las circunstancias en que se producen.

Según el manual de diagnóstico de desordenes mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, para ser diagnosticado con el TIE un individuo debe haber experimentado tres episodios de agresividad impulsiva, “totalmente desproporcionados respecto al estresante psicosocial causante del ataque”, en cualquier momento de su vida. Para el estudio los investigadores realizaron un diagnóstico más estricto, eliminando a los adolescentes que, pese a sufrir este tipo de reacciones, tenían otros trastornos asociados con la agresividad como bipolaridad, déficit de atención e hiperactividad, trastorno de conducta o trastorno negativista desafiante.

Un grave desorden que no se trata adecuadamente

El TEI es un trastorno grave, crónico y común en los adolescentesEl TEI suele aparecer en la adolescencia, entre los 13 y los 19 años, y se vuelve persistente a partir de los 40. Está asociado con el desarrollo posterior de numerosos problemas, incluyendo depresión y abuso de sustancias. Pese a esto, según Ronald Klesser, autor principal del estudio, sólo el 6,5% de los adolescentes que lo sufren reciben un tratamiento profesional.

La investigación pone de manifiesto que el TEI es un trastorno grave, crónico y común en los adolescentes, pero apenas es tratado. Sólo el 37,8% de los adolescentes que, según la encuesta, debían ser diagnosticados con TEI habían recibido tratamiento para sus problemas emocionales al menos un año antes de la realización del sondeo. Sólo el 6,5% recibieron tratamiento específico para calmar la ira. Los investigadores advierten de la importancia de identificar y tratar el TEI a tiempo, quizás a través de programas escolares. “Si podemos detectar el TIE antes e intervenir con un tratamento efectivo”, explica el doctor Kessler, “podremos prevenir la violencia futura y las psicopatologías asociadas a esta”. 

Última actualización el Viernes 06 de Julio de 2012 18:23
 

Los porqués del adolescente

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Se levantan tarde, comen a deshoras, lo cuestionan todo, pasan de la apatía a la ira en segundos. Son los adolescentes. Convivir con ellos no suele ser fácil, pero conocer los profundos cambios físicos, psíquicos y sociales que experimentan y cómo les afectan puede ayudar a entenderlos mejor.

Fuente:LA VANGUARDIA.com

¿Por qué quieren dormir hasta tarde?

Una queja frecuente de los padres sobre sus hijos adolescentes es que siempre les parece pronto para acostarse y pronto para levantarse. “Se queda despierto hasta las tantas y por la mañana no hay quien le levante”, se lamentan. Núria Curell, pediatra y responsable de la unidad de adolescentes de USP Dexeus, explica que el reloj del sueño se retrasa en la adolescencia. Hay estudios que prueban que la melatonina, la hormona que induce el sueño, se segrega cada vez más tarde a partir de la pubertad y por eso muchos chavales tienen problemas para conciliar el sueño si se van pronto a la cama. Y van retrasando la hora de acostarse sin poder posponer la de levantarse, lo que hace que duerman poco, que acumulen cansancio –y con frecuencia irritabilidad–, y que a muchos les resulte duro despertarse.

También influyen factores medioambientales. Es frecuente que los adolescentes pasen muchas horas ante el ordenador y las videoconsolas, con luz artificial, y eso disminuye la cantidad de melatonina segregada, así que no sienten la necesidad de ir a dormir.

¿Por qué comen de forma impulsiva o a deshoras?

“Puede tomarse un paquete entero de galletas sin pestañear”. “Se acaba la caja de cereales en dos meriendas”. “No puede pasar por la cocina sin abrir la despensa o la nevera en busca de algo para picotear, aunque acabemos de comer”. “Come más que su padre”. “Se bebe dos litros de refresco de una sentada”. Estas frases dan muestra de algunos de los anárquicos y con frecuencia impulsivos hábitos alimentarios que caracterizan a muchos adolescentes. El apetito desmesurado y la ingesta de alimentos de preparación sencilla, consumo fácil y saciedad inmediata es un rasgo muy típico de esta etapa. La doctora Curell explica que en la adolescencia se realiza aproximadamente el 25% del crecimiento total –con estirones de 8-12 centímetros al año en la etapa puberal– y se gana el 40% o 50% del peso definitivo. “Hay unincremento muy importante de la masa corporal en esa etapa; los chicos duplican su masa muscular y las chicas su tejido adiposo, así que aumentan sus necesidades energéticas y es normal que tengan mucho más apetito”, comenta. Y precisa que, de media, las chicas pasan de necesitar 2.071 calorías a los 9-13 años, a requerir más de 2.300 a los 14-18, y los chicos de 2.200, a más de 3.100. “Tienen hambre y el cuerpo les pide energía, hidratos de carbono y azúcar, y se inflan de cereales y cosas así”, señala. Y es esa gran necesidad de energía la que provoca que estén queriendo comer casi constantemente. Los especialistas aseguran que los adolescentes necesitan un aporte extra de algunos nutrientes, como calcio, hierro, zinc o magnesio. “En torno al 45% de la masa ósea de un adulto se forma en la adolescencia, así que necesitan mucho calcio y ejercicio físico para estimular el crecimiento de los huesos y fortalecerlos”, apuntan. A este respecto, Curell alerta sobre el consumo de refrescos con gas, muy habitual a esas edades: “El ácido carbónico dificulta la absorción del calcio, así que si abusan de esas bebidas pueden tener problemas de densidad ósea”.

También es frecuente que los adolescentes estén faltos de hierro debido al aumento de su masa muscular y de su volumen sanguíneo, por lo que necesitan tomar alimentos ricos en este micromineral (verduras verdes, carne magra, frutos secos…) para evitar problemas de cansancio, de bajo rendimiento escolar o mareos, más frecuentes en las chicas debido a la menstruación pero que también afectan a los varones.

Última actualización el Viernes 06 de Julio de 2012 18:11
 

Problemática sobre la patología dual en adolescentes.

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La patología dual designa la coexistencia de un trastorno adictivo y otro (o varios) mental. La dificultad para su diagnóstico en la adolescencia estriba en los factores inherentes a la misma que conllevan la vulnerabilidad hacia el consumo de drogas que se da por la menor resistencia a probar “lo nuevo“ y “lo desconocido”.

Fuente:vidasolidaria.com

También el patrón del adolescente actual es mas “precoz” y se inicia llevado por la moda con verdaderos “atracones” de fin de semana y con cócteles que son mezclas , auténticos bombazos a los que se atreven llevados por la desinhibición propia de la edad y del apoyo del grupo.

Estos factores llevan a que, rara vez se pueda hacer una evaluación, imprescindible para un diagnóstico funcional que permita planificar un tratamiento adecuado.

Además a esto hay que añadir el hecho de que los jóvenes ocultan el consumo por miedo a represalias y rechazos y que no son conscientes de los efectos reales de los consumos.

Por todo ello sucede que cuando llegan a la edad adulta las dificultades para el diagnóstico se multipliquen porque se dan casos de infradiagnóstico por el uso oculto de sustancias que puede confundirse con patologías mentales y en sentido contrario por la confusión de los efectos del consumo con el trastorno bipolar, el TDAH, el trastorno de personalidad…y otras patologías mentales.

Por tales circunstancias, habría que hacer hincapié en la prevención del trastorno dual precoz.

Para ello habrá que tratar la agresividad e impulsividad del niño buceando en sus orígenes. No se podrá caer en la banalización sobre los consumos ni caer en el prohibicionismo sin argumentos. Por eso los profesionales deben tener formación específica en psicología  infantil y de adolescencia que les permitirán usar técnicas de motivación y deberán, así mismo, tener conocimientos básicos sobre drogas, drogodependencias y problemas asociados.

Este sería el perfil de un psicopedagogo con formación en drogodependencias, flexible, con deseo de ayudar, sin juzgar.

Teniendo en cuenta que los adolescentes suelen ser consumidores de más de una sustancia y que acuden a los centros de atención bajo presión, con poca motivación, el clínico tiene que tener claro el esquema de intervención. Los profesionales han de actuar coordinados considerando los problemas psicosociales, los trastornos somáticos y mentales.

A veces tiende  a generalizarse la opción farmacológica aplicada a adultos, aunque la investigación con poblaciones jóvenes sea  escasa. La carencia de recursos asistenciales específicos, y la opinión generalizada de que son pacientes “no tratables”, provoca que muchas veces sean rechazados en centros de tratamiento de toxicomanías y en centros de asistencia psiquiátrica.

En la Patología Dual, los pacientes en ocasiones se muestran conflictivos, manipuladores y generan una gran frustración entre los profesionales por lo que el terapeuta deberá entender la ambivalencia del paciente y ayudar a aceptarla como algo inherente a su patología.

También  debe incidir en la responsabilidad del paciente y en el papel que éste desempeña así como trasladar a la familia la importancia de su colaboración en el tratamiento.

Las características del terapeuta tendrán que aportar información veraz y comprensible, evitando la reacción frente a comportamientos provocativos y trasgresores “propios de la edad”. La agresión verbal puede ser parte de su evolución, un desafío a la autoridad.

El educador o el terapeuta pueden tener sus opiniones y actitudes hacia el consumo pero ha de ofrecer un modelo coherente de identificación y evitar caer en el síndrome del “quemado”.

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Última actualización el Martes 05 de Junio de 2012 21:44
 


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Newsflash

Hijos que maltratan, un infierno del que se puede salir con (re)educación... y ayuda

Hijos que maltratan, un infierno del que se puede salir con (re)educación... y ayuda

  • Desde 2007, 17.000 menores han sido procesados por agredir a sus padres
  • Esta conducta violenta se relaciona con deficiencias graves en la educación
  • Las familias requieren y demandan una asistencia 'integral'

A mediados del pasado diciembre, una mujer conocía la condena en firme de su hijo de 14 años por propinarle dos palizas en menos de dos semanas. Lo relataba con detalle la prensa de Murcia. No son noticias que se lean a menudo. Tampoco es frecuente que un joven agreda a su familia. La última encuesta del Instituto de la Juventud que aborda las situaciones de conflicto señala que el 94% de los jóvenes entre 15 y 29 años "nunca" ha tenido enfrentamientos violentos con sus padres. Pero la realidad también muestra que los casos de menores que maltratan a sus padres —madres, en la inmensa mayoría— se han disparado en la última década, aunque en la mayoría de ocasiones se queden ocultos. Y las consecuencias son absolutamente devastadoras para las víctimas, pero también para el agresor.

Leer artículo completo: elmundo.es